lunes, 17 de septiembre de 2012

NUEVA ESPAÑA Y SUS RELACIONES CON EL MUNDO


Las fronteras cerradas de Nueva España.


            El descubrimiento y colonización de los territorios americanos, así como las grandes riquezas y beneficios que obtenía la Corona española despertaron el interés de otras naciones europeas que también buscaban expandir sus territorios y aumentar su poderío económico, como Inglaterra, Francia y Holanda.
            España, celosa de conservar sus privilegios en América, estableció un régimen de navegación y de comercio cerrado y proteccionista, sustentado en la corriente económica del mercantilismo, el cual imponía severas restricciones al comercio entre las naciones y buscó establecer barreras comerciales alrededor de sus posesiones en América para proteger su monopolio económico.
            Sin embargo a la larga esa política resulto contraproducente, ya que mientras el poderío económico de España se basaba en los metales preciosos obtenidos en América, los ingleses, franceses y holandeses empezaron a producir manufacturas que comercializaban en Europa, incluyendo a España que se veía obligada a comprarles las mercancías que no se producían ni en la península ni en las colonias.
            Así, España fue quedando rezagada en el proceso manufacturero, con respecto a otros países europeos, pues participaba en el comercio mundial como una nación compradora de manufacturas y no productora de ellas.
            Por otro lado, al restringir España el libre comercio entre sus colonias y otras naciones europeas, propició el contrabando, mediante el cual se introducían mercancías de manera clandestina a las colonias, así como la piratería inglesa, francesa y holandesa sobre las embarcaciones españolas que llevaban las riquezas desde América a la metrópoli.
            Ello constituyó una de las múltiples causas de los constantes conflictos y enfrentamientos bélicos entre España y otras naciones, principalmente Inglaterra y Francia, que la obligaron a destinar gran parte de las riquezas obtenidas en sus colonias y disminuyeron su poderío.
            Las medidas proteccionistas y de fronteras cerradas de la corona española y sus colonias, no solo se debía a razones económicas; tenían también un trasfondo ideológico, ya que intentaban impedir que las nuevas ideas religiosas de la Reforma Protestante (Movimiento religiosos iniciado por Martín Lutero (1483-1546), que rechazaba la autoridad de la iglesia católica, desconocía al papa y proponía la libre interpretación de la biblia) llegaran a tierras americanas, pues de hacerlo pondrían en peligro los privilegios y el papel de la iglesia católica en las colonias del Nuevo Mundo.

 La inmigración española y los esclavos africanos.


            Después de la conquista numerosos colonos españoles llegaron a poblar las tierras novohispanas, la mayoría de ellos alentados por las noticias sobre el descubrimiento de ricas minas de plata. Los españoles fueron los únicos admitidos de forma legal en las colonias americanas, ya que la Corona restringía la entrada de otros europeos por las guerras políticas y religiosas con algunas naciones.
            Aunque en realidad algunos europeos franceses y alemanes fueron admitidos de forma provisional. También llegaron portugueses a partir de 1580 y para 1640 al estallar los conflictos entre esas naciones seles ordenó salir de las colonias españolas.
            La población española se incrementó en Nueva España a lo largo del periodo colonial: hacia 1570 había alrededor de 63 000 personas reconocidas legalmente como españoles y hacia 1750 la cifra llegó casi a 600 000. Esta población considerada española no era en su totalidad de origen europeo, ya que los hijos mestizos de españoles e indígenas, nacidos en matrimonios legítimos, se les consideraba también españoles.
            LOS ESCLAVOS AFRICANOS. Durante los primeros años de la conquista y colonización se permitió a los españoles esclavizar a los indios que oponían resistencia y se enfrentaban a ellos; los españoles justificaban esta esclavitud porque consideraban que los indios eran capturados en lo que llamaban “guerra justa”
            También se permitió a los conquistadores rescatar piezas, es decir, apropiarse de los indígenas que ya eran esclavos dentro de la sociedad prehispánica. Sin embargo, estos esclavos indígenas morían con frecuencia al no resistir los duros trabajos en las plantaciones de caña de azúcar y en las minas.
            La Corona española prohibió en numerosas ocasiones la esclavitud indígena, para protegerlos, ya que consideraba que todos los indígenas debían ser libres y decidió que debían sustituirse por esclavos africanos, que además eran más resistentes a los trabajos forzados. La disminución de la población indígena por las epidemias también propició el aumento de la compra de esclavos negros.
            Algunos de los esclavos, cansados de los trabajos inhumanos a que eran sometidos, huían a las montañas y selvas, donde fundaron poblados conocidos como palenques. En el transcurso de la vida virreinal los negros se mezclaron con la población india, asiática y blanca, y la diversidad de mezclas dio origen a una sociedad multiétnica.


 El comercio con Perú y Filipinas.

           
Con el fin de mantener cerrado el monopolio comercial entre Europa y sus posesiones americanas, la metrópoli restringió e incluso prohibió durante ciertas épocas el comercio entre los virreinatos de Nueva España y Perú. A pesar de ellos se mantuvo un constante y a veces clandestino comercio entre los virreinatos.
            Se calcula que hacia 1550 unas treinta o cuarenta naves pequeñas llevaban carga y pasajeros entre Huatulco y el Puerto Callao. Más tarde el puerto de Acapulco participó también en el comercio con Perú. Como en Perú la producción de plata era muy alta y la población española muy pequeña, había un excedente del metal que permitía intercambiarlo por productos y manufacturas novohispanas.
            Por otro lado, la conquista y colonización de Filipinas en la segunda mitad del siglo XVI, por parte del imperio español, permitió un intenso comercio entre Asia y América. El galeón de Manila, también llamado Nao de China, viaja hacia la ruta Manila-Acapulco transportando mercancías muy valiosas, su primer viaje se realizo en 1573 y el último en 1821.
            La Nao de China transportaba plata mexicana, que tenía un precio muy alto en Asia, pues en aquel continente era más escasa que en Europa. Con ella se adquirían artículos orientales a precios muy bajos para venderlos en América a precios muy altos. En manila se cargaban marfiles, sedas y porcelanas chinas, clavo, canela entre otros productos.
            Cuando llegaba al puerto de Acapulco la Nao de China, desde finales del siglo XVI, se realizaba una feria que duraba alrededor de un mes y en ella se vendían los productos orientales y se cargaba el galeón que iba de regreso a Manila con cacao, vainilla, tintes, cuero y plata.

   El destino de la plata mexicana.

            A pesar del peligro que representaban los piratas para los barcos españoles, el comercio a través del Atlántico comenzó a incrementarse a mediados del siglo XVI, al descubrirse las minas de lo que hoy son los estados de Zacatecas, Guanajuato, Hidalgo y San Luis, de las que se extraían grandes cantidades de plata.
            Con la plata americana, la Corona española cubría gran parte de las deudas que adquiría con corporaciones como la iglesia y con particulares adinerados que le prestaban para solventar los gastos que le suponían los constantes enfrentamientos bélicos con otras naciones europeas, y compraba bienes manufacturados, que por su insipiente desarrollo industrial no estaba en posibilidad de producir.
            Recordemos que la política mercantilista determinaba que la riqueza y el poderío se basaban en la acumulación de oro y plata. Con la plata, España debía comprar las manufacturas extranjeras a precios elevados y estas se encarecían todavía más cuando llegaban a los virreinatos. Esto explica el auge que tuvo el contrabando.
            Ya en el siglo XVII el destino de la plata cambió y esto se debió a diversas causas, en primer lugar los particulares novohispanos comenzaron a reinvertir la plata en territorio americano; además el desvió de plata novohispana que hacían los contrabandistas a otras naciones europeas y por último el frecuente asalto de los piratas a las embarcaciones que regresaban a España cargadas de plata desalentaba que se enviasen las cuantiosas cantidades que antes se embarcaban.
            Lo cierto es que en la segunda mitad del siglo XVII buena parte de la plata se quedaba en Nueva España, lo que favoreció una reactivación de la economía virreinal. La plata novohispana se distribuía también a través del comercio por casi todo el mundo, incluso llegaba desde Filipinas a China, India y a otros lugares asiáticos.


1 comentario:

  1. Los sacaron de wikipedia y eso no tiene sentido de publicarlo si el trabajo no lo hacen ustedes mismos

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